Clasificación de Sustancias


 

Alcohol

 

Cerveza, vinos, licores, tequila, etc. La tolerancia al alcohol se desarrolla con consumos frecuentes de moderados a fuertes. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central. En altas concentraciones en la sangre puede conducir a una depresión respiratoria, falta de respiración y la muerte. En bajos niveles en la sangre el alcohol afecta los mecanismos de control reguladores e inhibidores en el cerebro.

 

Síntomas físicos

• Lenguaje incomprensible.

• Pérdida del equilibrio y andar inestable.

• Desinhibición.

• Afectación o pérdida de la coordinación motora.

• Reflejos lentos.

 

Qué buscar

• Olor a alcohol en la ropa o el aliento.

• Agresividad, conducta violenta.

• Estados depresivos.

• Náuseas y/o vómitos.

• Ojos vidriosos, mirada perdida.

• Síntomas de “cruda”.

 

Daños que puede causar

• Traumatismos por accidentes.

• Complicaciones físicas debidas a intoxicación severa tales como sangrado intestinal, coma, infecciones pulmonares debido a broncoaspiraciones de comida o vómito.

• Daños en el hígado y el corazón.

• Problemas psicológicos y emocionales.

• Síndrome de abstinencia que puede conducir a la locura o la muerte si no se trata adecuadamente.

 

Cocaína

 

Polvo, crack (piedra), base. La cocaína es un anestésico local, es un estimulante del sistema nervioso periférico y un estimulante poderoso para el cerebro y la corteza cerebral. La dependencia de la cocaína, se evidencia por una pérdida de control sobre el uso, necesidades y obsesión por la droga, así como por el uso continuado a pesar de las consecuencias adversas tanto en el aspecto médico como en el psicológico y social. Desafortunadamente el uso de cocaína casi nunca es evidente sino hasta que el problema ha llegado al punto de abuso y dependencias serios. Conforme el usuario incrementa el uso todos los aspectos del funcionamiento tienden a deteriorarse.

 

Síntomas físicos

• Irritación de la mucosa nasal, congestión nasal, dolores de cabeza, sangrado nasal.

• Irregularidad en el ritmo cardíaco y alta presión sanguínea.

• Sensación de bienestar, seguida de estados depresivos.

• Sentimientos de euforia y agitación.

 

Qué buscar

• Residuos de polvo blanco y cristalino sobre superficies lisas, billetes enrollados, popotes, etc

• Jeringas, pipas pequeñas, latas de refresco

• Bolsitas pequeñas de papel celofán o plástico con residuos de polvo blanco y cristalino

 

Daños que puede causar

• Pérdida del apetito

• Cuadros depresivos severos

• Paranoia

• Flujo y/o hemorragia nasal

• Daños cerebrales

• Ataques cardíacos

• Daños pulmonares

• Paro cardíaco o respiratorio, por sobredosis

 

Marihuana

 

Los efectos cardiovasculares de la marihuana incluyen taquicardias, elevación de la presión sanguínea y mareos. Los usuarios crónicos de marihuana experimentan retención de la sal y un incremento en el volumen del plasma sanguíneo. Hay evidencia reciente que el fumar marihuana resulta en niveles mucho más altos de monóxido de carbono en la sangre y en el depósito de partículas en los pulmones que los resultantes por fumar una cantidad similar de tabaco. Los efectos más claramente establecidos de la marihuana son cambios conductuales, los cuales son manejados a través del sistema nervioso central.

 

Síntomas físicos

• Enrojecimiento de los ojos.

• Boca seca.

• Alteraciones en la percepción.

• Risa y euforia.

• Problemas para concentrarse.

• Alteración de la coordinación motora.

• Hambre.

 

Qué buscar

• Olor a petate quemado en habitaciones y ropa.

• Papel para forjar.

• Cigarrillos o “churros” con marihuana.

• Material vegetal seco.

• Uso de inciensos y desodorantes de ambiente.

 

Daños que puede causar

• Reacciones de pánico.

• Pérdida de la atención y la memoria a corto plazo.

• Pérdida de la coordinación motora.

• Daño en las encías.

• Incremento de la frecuencia cardiaca y elevación de la presión sanguínea.

 

Alucinógenos

                       

LSD, PCP, Hongos, Peyote. Las substancias alucinógenas han sido usadas durante miles de años, de manera natural, entre muchas culturas, principalmente en ceremonias religiosas. El ácido lisérgico (LSD), es el alucinógeno más potente. El LSD no existe de forma natural, fue sintetizado por primera vez en 1938, en los laboratorios Sandoz, en Suiza. El efecto de los alucinógenos se siente debido a la modificación de las rutas de los neurotransmisores en el cerebro. La mayor parte de los alucinógenos son vendidos en tabletas o en polvo. Sin embargo, el LSD que es fácilmente soluble se vende a menudo en piezas de papel impregnado que se ingiere. La psilocibina puede ser también ingerida en la forma de “hongos mágicos” que han sido recogidos en el bosque o cultivados bajo techo. El efecto más violento del LSD y alucinógenos similares es una alteración muy dramática de la percepción visual. Estas distorsiones de la percepción visual van acompañadas de cambios en el estado de ánimo, sentimientos de despersonalización, temores, náusea y hormigueo. Algunos otros alucinógenos producen un síntoma diferente de intoxicación con disturbios fisiológicos mucho mayores debido a sus efectos sobre el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico.

 

Síntomas físicos

• Dilatación pupilar.

• Rubor.

• Resequedad de las membranas mucosas.

• Taquicardia.

• En algunos casos fiebre alta.

• Presión.

• Retención de orina.

• Convulsiones.

• Alteración de la percepción (“oler” colores, “ver” sonidos) y del humor.

• Pánico.

• Ansiedad.

 

Qué buscar

• Vegetales secos desconocidos o poco usuales.

• Tabletas.

• Calcomanías “raras”.

• Aumento en la sensibilidad y reacciones intensas.

• Alteraciones en la percepción.

• Distracción notoria y extrema.

 

Daños que puede causar

• Riesgo de sufrir accidentes a menos que cuenten con la protección y supervisión de gente que los cuide.

• Reacciones psicóticas que a menudo requerirán tratamiento de largo alcance.

• Ocurrencia de “flashbacks” (una repetición no deseada de los efectos de la droga sin haberla ingerido).

• Conducta violenta e impredecible.

• Inestabilidad emocional.

• Paro cardiaco o respiratorio.

 

Inhalables

                       

Los inhalables han sido asociados con dañosa los riñones, el hígado y los nervios periféricos, así con convulsiones, daño cerebral y otras toxicidades del sistema nervioso central. La inhalación se lleva a cabo en una gran variedad de formas: con “monas” mojadas en la substancia y colocadas sobre la boca y la nariz; y se les conoce en las calles como “monas”, “vainas”, “flexo”, “pasta”, “elevón””pomo”, “miel”, “nestlés”, “chemo”, “flan”, “FZ10”, “toncho”, etc. En un cierto número de adolescentes, han sido reportadas muertes súbitas asociadas con la inhalación de pegamentos y especialmente con la inhalación de aerosoles como el freón (el cual contiene hidrocarbonos alogenados). Se piensa que esas muertes son el resultado de la sensibilización cardiaca por epinefrina, lo cual resulta en ritmos cardiacos irregulares. El mecanismo es similar a lo que ocurre con los agentes anestésicos usados en cirugía.

 

Síntomas físicos

• Pobreza de la coordinación motora.

• Movimientos motores anormales.

• Temblores.

• Náuseas.

• Dolor de cabeza.

• Vómito.

 

Qué buscar

• Olor a pegamento, pintura, aerosol, thinner, en la ropa y el aliento.

• Dificultad para articular palabras.

• Agresividad.

• Falta de apetito.

• Somnolencia.

 

Daños que puede causar

• Daño orgánico cerebral.

• Daño en el hígado.

• Daños al sistema nervioso central.

• Daños en el sistema nervioso periférico.

• Enfermedades musculares.

Déficits intelectuales y neuropsicológicos.

• Daños al aparato respiratorio.

• Muerte por asfixia.

 

Narcoticos

                       

Las narcóticos incluyen la morfina y la codeína, que son derivados del opio; de heroína oxicodona, (percodan, percoset y taylox), así como la hidromorfina (Dilaudid) los cuales son semi sintéticos; también la metadona (dolophine), meperidina (demerol), propoxyfeno (darvón, darvocet) y la pentazocina (Talwin), que son también sintéticos. Todas estas drogas tienen una afinidad para afectar estructuras nerviosas específicas en el cerebro. La efectividad de cada droga depende en mucho de qué también puedan ligarse a las estructuras mayores del sistema nervioso central. Consumidas oralmente, los opiáceos son rápidamente absorbidos por el tracto gastro intestinal. La heroína es un polvo blanco, amargo y cristalino. Los usuarios la mezclan usualmente con lactosa, la cual sirve como catalizador para diluir el opiáceo. Otras substancias como la quinina o la procaína son adicionadas para aminorar el sabor dulce de la lactosa. La incidencia del uso de la droga por vía intravenosa se ha convertido en un asunto preocupante en vista de las relaciones entre esa actividad y la adquisición del Síndrome de Inhumo Deficiencia Adquirida (SIDA).

 

Síntomas físicos

• Euforia.

• Irritabilidad.

• Constipación.

• Náuseas.

• Vómito.

• Ojos llorosos.

• Somnolencia.

• Insensibilidad al dolor.

 

Qué buscar

• Marcas de aguja en brazos, tobillos, bajo las uñas, cuello, etc.

• Jeringas y/ agujas.

• Cucharillas.

• Papel metálico quemado.

• Pupilas contraídas.

• Falta de apetito.

• Indolencia.

• Somnolencia.

 

Daños que puede causar

• Aletargamiento.

• Pérdida significativa de peso.

• Hepatitis.

• Contaminación por jeringas no esterilizadas.

• SIDA.

• Infecciones de la piel.

• Venas varicosas e inflamadas.

• Inflamaciones cardiacas.

Abcesos pulmonares y cerebrales.

• Neumonía.

• Muerte por sobredosis.

 

Estimulantes

                       

Las anfetaminas son conocidas con una multitud de nombres de la calle como drogas de abuso: “speed”, “bellezas negras”, “canarios”, “bam”, “ice”, “anfetas”, “uppers”, “pingas”, “splash”, etc. El uso de anfetaminas, da lugar a un sentimiento de animación extremo, seguido de un período sostenido de euforia, gran habilidad para concentrarse, sin sueño, pérdida de apetito, auto confianza y excitación. La fatiga o la depresión desaparecen casi inmediatamente. La tolerancia se desarrolla muy rápido y los usuarios crónicos se ven presas de la confusión, paranoia, dolores de cabeza y depresión. Muchos de los usuarios crónicos tendrán una historia de pérdida de peso y parecerán agitados o paranoicos.

 

Síntomas físicos

• Irritabilidad.

• Insomnio.

• Temblores.

• Reflejos incrementados.

• Sudor.

• Dilatación pupilar y rubor.

• Elevación de la presión sanguínea.

• Respiración acelerada.

• Elevación de la temperatura.

• Delirios.

 

Qué buscar

• Cápsulas, pastillas, píldoras.

• Insomnio.

• Pérdida del apetito.

• Inquietud.

• Irritabilidad.

• Ansiedad.

• Pérdida de peso.

• Hiperactividad.

• Estado de alerta.

 

Daños que puede causar

• Funcionamiento irregular del corazón.

• Deshidratación.

• Confusión.

• Posibles alucinaciones.

• Ataques.

• Coma.

• Colapso arterial y del corazón (daño cardiovascular).

• Psicosis y hemorragias cerebrales.

• Muerte.

 

Depresores

 

Los depresores incluyen los barbitúrico tales como el Fenobarbital y el Secobarbital (“rojas”), Amobarbital (“azules”), Pentobarbital (“amarillas”), metaquanalona y glutetimida. El etinamato y el metiprilón son otras drogas de diseño usadas cómo inductoras de sueño, que tienen potencial tóxico, para causar adicción y susceptibles de abuso. El ácido barbitúrico es el principal componente de todos los barbitúricos. Estos permanecen en el cuerpo una vez que han pasado los efectos porque permanecen en el tejido graso. Estos barbitúricos, son rápidos pero de corto efecto y causan mayor somnolencia que queda fácilmente en la grasa. Los barbitúricos actúan sobre el sistema nervioso central mediante la sedación de las terminales nerviosas de tal manera que los mensajes enviados por estas toman mas tiempo para llegar a las diferentes partes del cerebro. Debido a que la materia cerebral de contenido nervioso también contiene mucha grasa, la acción inmediata de los barbitúricos ocurre sobre la materia gris, es por ellos que el sueño es inducido en minutos.

 

Síntomas físicos

• Habla “pastosa” .

• Poca concentración de la atención.

• Subidas y bajadas emocionales.

• Movimientos oculares rápidos e involuntarios.

• Coordinación pobre.

• Respiración y ritmo cardiaco disminuídos.

• Aletargamiento.

• Somnolencia.

 

Qué buscar

• Cápsulas.

• Píldoras.

• Cajas o envases de medicamentos controlados, sin receta.

• Conducta errática o confusa.

• Períodos de sueño largos.

• Dificultad para articular palabras.

 

Daños que puede causar

• Decremento de la conciencia.

• Coma.

• Colapsos respiratorios, cardiacos y arteriales, hasta llegar a la muerte.

• Liquido en los pulmones o infecciones en los mismos debido a broncoaspiración o por aspiración de comida.

• Contracción pupilar.

• Disminución o ausencia de reflejos pupilares y oculares.

• Regulación anormal de la temperatura (primero temperaturas muy bajas y después temperaturas muy altas).

• Decremento en el movimiento estomacal e intestinal con estreñimiento.

• Rigidez muscular.

• Riesgo mortal de sobredosis.